El año 2017 está llegando a su fin… Y debo decir que para mí ha sido un año de cambios y crecimiento personal.

Durante muchos años he estado inmersa en viejas costumbres que me impedían evolucionar; obsesionada siempre con la perfección en mi trabajo, autoexigiéndome para intentar dar lo mejor de mí misma en todo lo que hacía (o al menos aquello que pensaba que era lo mejor de mí misma) En fin, siempre he sido mi peor enemiga…

Por fin siento que he cerrado un largo capítulo de mi vida. Así que doy la bienvenida al nuevo año con fuerzas renovadas y sintiéndome mucho más libre para continuar mi propio camino. Es hora de decir adiós… ¡vuelvo a florecer, como mi pequeña mandragora!

¡Os deseo un Feliz Año Nuevo 2018 lleno de magia!